
Volar... siempre hemos intentado hacerlo... tanto ha querido el hombre llegar al cielo que, ante la imposibilidad física que se lo impide, inventó máquinas para lograrlo. Pero para volar hay que organizarse bien, buscar vuelos baratos, comprar un billete, hacer maletas, coger un avión...
¿Cómo sería despegar simplemente? Poder separar nuestro cuerpo del suelo y transportarnos a otro lugar, sin visas ni visados. Si necesito ver el océano en toda su extensión, si quiero tumbarme en medio de un paraje lleno de vegetación o bañarme en aguas doradas... poder dejar lo que me angustia ahora "aquí" y estar un rato "allí" simplemente batiendo mis alas.
Cerrando los ojos y dejando nuestra mente volar podemos, probablemente, acercarnos un poco. La imaginación son las alas que nos han tocado, y no debemos dejar de utilizarla cada vez que nos haga falta volar a otro lugar, salir del asfixiante entorno, tomarnos un tiempo, desconectar...
¿A dónde te irías tú?
Yo volaría al infinito muchas veces, simplemente volar y volar...! :)
ResponderSuprimirNunca me ha importado mucho el lugar, siempre he preferido una buena compañía. Y ahí imagino...
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