
¿Quién es? yo le conozco bien porque vivió en mi mente durante mucho tiempo.
Es terrible cuando nada parece llenarte del todo, cuando no crees conocer la auténtica felicidad porque, por muy bien que te vaya la vida, nunca te sientes realmente feliz. No sabes qué significa la plenitud personal ya que siempre notas un profundo vacío que no te permite respirar libremente.
Yo me sentía así. Siempre un poco sola, un poco incomprendida... en el fondo un poco única, pero en un de una forma muy peculiar. Única en el sentido de ser un ente extraño que siente las cosas tan profundamente que, en ocasiones, da la impresión de que los demás no pueden sentir del mismo modo y, por ello, es imposible encontrar apoyo o consuelo en nadie, porque nadie puede entenderte. Alguien a quien todo afecta tanto, y necesita tanto que no se complace nunca.
Todo es demasiado importante, demasiado grande. Tanto, que termina acabando contigo antes o después. Te exiges imposibles, crees que tienes que llegar siempre tan alto que las metas que te propones suelen estar muy por encima de tus posibilidades. Te das cuenta, empiezas a intuir que esa no es forma de vivir una vida que tiene tantas cosas que darte, que tampoco te exige tanto y que eres tú quien la está convirtiendo en el monstruo que te hace infeliz.
Entonces, si tienes suerte, descubres que eres tú el Gran Tirano, tu enemigo y, por tanto, ¡es por ti por donde hay que empezar la lucha!
Yo la lucha la empecé hace mucho. Primero analizándome bien, intentando ver de cada punto qué era cierto y qué imaginación. Cuesta, más de lo que uno se imagina en un principio. Pero merece la pena...
Todos tenemos nuestra esencia, eso tan nuestro que no se puede modificar radicalmente... pero sí puede pulirse poco a poco, hasta conseguir grandes cambios, grandes mejoras que nos acercan cada vez más a conocer lo que por ahí llaman la Felicidad.